lunes, 21 de marzo de 2011

Voltage nos regaló una noche de buen rock

foto de la banda: Martín Cálix


La banda de rock Volatage tuvo su concierto de bienvenida al mundo rock como se debe, un toquin de esos que hacían falta ya días, si, puritos covers aún, pero no sé que es, pero en mi valoración personal, Voltage aún no ha "sacado las uñas".
Esperemos que eso suceda rapido y que pronto escuchemos el primer disco de Voltage.

jueves, 17 de marzo de 2011

Un poema para Eloísa

Ensayó la sangre

pero vio que no era posible sin la muerte

y decidió caminar

la distancia hermosamente perfecta

que existe entre tus parpados.



Martín Cálix/El Adiós/Hermana loba, hermano viento

miércoles, 16 de marzo de 2011

Watching the wheels, todo un poema!


Detalle de John Lennon por Paul Allan Jones


Todos atravesamos diferentes etapas en nuestra vida, en nuestra experiencia individual de vida, evolucionar es natural. Muchas veces el miedo al cambio es mayor que la necesidad que sentimos por él.
Después de que nos encontramos completamente cruzados por la necesidad de cambiar sólo nos queda una salida: tomarlo y avanzar o sencillamente quedarnos estancados complaciendo a los demás y nunca atender nuestras más profundas necesidades como seres humanos. -aclaro que ésta es únicamente mi percepción y pueden tomarla con pinzas porque pueda que sólo sean estupideces de alguien en medio de algo que aún no termina de descifrar-.

Watching the wheels (letra traducida)

La gente dice que estoy loco al hacer lo que hago
bien, me han dado toda clase de advertencias
para salvarme de la ruina.

Cuando digo que me encuentro bien
ellos me miran un poco raro.
"Seguramente no eres feliz ahora que no juegas más el juego"
la gente dice que soy un holgazán
al llevar la vida entre sueños.

Bien, me han dado toda clase de consejos
diseñados para "alumbrarme".
Bueno, yo les digo que hago bien
al mirar las sombras en el muro.

"No pierdas el gran tiempo, muchacho
no siempre serás fuerte".
Sólo estoy parado aquí
mirando las ruedas girar y girar.
Realmente me encanta ver sus giros.
No más viajes en el "Trenecito de la felicidad".
Es sólo que ya lo deje ir

La gente hace preguntas;
se pierde en la confusión
bien, yo les digo "no hay problema.
Sólo soluciones".
Bueno, ellos sacuden sus cabezas
y me miran como si hubiese perdido la razón.
Yo les digo "no hay prisa.
Sólo estoy parado aquí haciendo tiempo".
Sólo estoy parado aquí
mirando las ruedas girar y girar.
Realmente me encanta ver sus giros.

No más viajes en el "Trenecito de la felicidad"
Es sólo que ya lo deje ir.
Es sólo que ya lo deje ir.
Es sólo que ya lo deje ir.

jueves, 10 de marzo de 2011

Aquellas mañanas lluviosas

foto: tomada de www.eljergon.com

Estos días han sido calurosos en El Progreso. Hemos sudado hasta el alma en este puto pueblo. Pero estos días me han servido para recordar. Para recordar a Alicia. Su olor. Su sabor. Su color. Recordar que un día la vi a los ojos y le dije con suficiente valor: Mirá flaca, si tuviera que derramarme para salvarte, si tuviera que dejar de ser para que fueras, si tuviera que retar a la muerte para que existas, lo haría de aquí hasta el último planeta. Alicia sonrió tímidamente pero supo responder: “Tenés prohibido morirte”.
Decido asomarme por la ventana de mi tercer piso y fumarme la tristeza. La verdad, quiero fumarme la tristeza.
Mientras fumo, escucho en mi teléfono esa canción de Fito que tanto me gusta y que a la vez me fastidia: “Fue Amor”. Y es que la canción a veces parece describir ese final con Alicia…
Nuestra primera cita fue en Pamplona, para almorzar, pero sólo después de esperarla tres horas pudimos hacerlo, bueno… el que comió fui yo, ella sólo probó las papitas que acompañaban a mi “Emparedado Delux”. Luego decidimos caminar, sólo caminar sin que nada importara. Cuando nos cansamos, nos sentamos en aquellas bancas del museo. Me da vergüenza recordar ese seis de julio. Estaba nervioso y no sabía qué decir, así que conté una de mis anécdotas de guaro con mi viejo amigo Ángel, para poder romper el hielo y vencer mis nervios. Le conté de la vez que bebimos un guaro extraño en una comunidad campesina; los compas le llaman “Manguito”. “¡Vaya nombre para semejante bebida!”, me dijo Alicia, riéndose de mi anécdota. “Habíamos bebido tanto del dichoso guaro”, le dije, “que me sentía muy contento y me animé a ver cómo un compita terminaba de destazar un cerdo. Recuerdo que tenía en una mano el vaso con guaro y en la otra un Royal; borrachín el hombre, exigía ver el corazón del cerdo muerto y no se apartó hasta que se lo mostraron”. Alicia debe reírse todavía al recordar mi historia. Así comenzó todo.
Con el tiempo, ella me visitaba desde la llamada “Gran Ciudad”. Venía y se quedaba conmigo en ese hotel con nombre oceánico que nos gustaba tanto. No sé si era por la temporada del año pero siempre que Alicia me visitaba, por las mañanas hacía frío, llovía y la vida tardaba en reanimarse. Nos costaba salir de la cama. Alicia se me mostraba entera. Recuerdo que a diario le decía que era etérea, que ella era lo que yo buscaba y que la amaba. Una vez, para que pudiera entender lo que yo le decía, puse a sonar esa canción hermosa de Silvio. Recuerdo haberle insistido en que la parte con la que me sentía identificado era en la que Silvio canta he vuelto a ser aquel cantor del aguacero que hizo casi legal su abrazo en tu cintura. Claro que la canción es más de despedida, de amor que se ha ido para no volver. Lo nuestro apenas empezaba. Pero para mí, abrazar su cintura en el aguacero matutino de El Progreso hacía que experimentara algo parecido a una transmutación. Y en esas condiciones, el resto de la letra de la canción no importaba.
Ahora tengo catarsis de ella. De su recuerdo. De su olor matutino después de esas noches de sexo. Alicia ya no vendrá y con su ausencia sólo ha quedado el recuerdo de las mañanas con lluvia y amor. De las heladas mañanas.

*Publicado en la primera edición de la revista "Tercer Mundo".

martes, 8 de marzo de 2011

Arte y juventud publicado en el "A Mecate Corto"


En la edición de marzo de 2011, el periodico "A Mecate Corto" incluyó un artículo mío titulado "Arte y Juventud".