lunes, 30 de diciembre de 2013

Un cuento de navidad para lectores suicidas (Tercera parte: San Simón, poeta)


Si el abuelo fuera un poeta y no un santo, seguiría bebiendo guaro y fumando. Correría detrás de las niñas con minifaldas floreadas y de ojos inocentes. Si la abuela estuviera viva fuera un personaje de ficción, sería la mujer de voz de árbol y la piel le olería a canela.

Mi abuela y San Simón serían novios que caminarían tomados de la mano por las calles de mi pueblo, él le diría cosas sucias al oído y ella le daría un golpecito en el hombro, levantaría la ceja izquierda y le plantaría un beso rockstar.

San Simón seduciría a mi abuela en la cantina cerca del parque central de mi pueblo, ella dejaría su olor como rastro hasta su cama y el santo llegaría a media noche para meterse entre sus piernas. Mi abuela y el santo harían el amor todas las noches como si no se conocieran. Con la pasión del mundo y el bullicio de los gatos.

El santo besaría con lujuria la piel morena de mi abuela, la llamaría ave de su mar y al ritmo de su respiración mi abuela mordería sus labios, tomaría bocanadas de aire y sentiría lo helado de las manos del santo entrando en su ropa interior. Con sus uñas rasgaría la espalda del santo mientras la lengua de éste ubicaría el conteo de temblores que mi abuela poseía escondidos.

Mi abuela montaría al santo con fuerza y al cabo de algunas horas ellos se quedarían dormidos, abrazados y con la sonrisa puesta en la censura rota.

Si tan sólo él fuera un poeta y no un santo entonces mi abuela estaría viva, copiándose en los callejenos oscuros donde habitan los hombres olvidados de este país.

Nota de disculpas para una historia porno que incluye a mi abuela y a San Simón como personajes centrales:

***Ojalá supiera cómo se escriben las disculpas.


domingo, 15 de diciembre de 2013

Un cuento de navidad para lectores suicidas (Segunda parte: Comprar los puros y las veladoras para San Simón)


Finalmente nos dimos cuenta que Santa no existió nunca y comenzamos a realizar los pedidos para fin de año de manera directa. Entonces comenzaba la eterna negociación paternal y coacción vacacional.

Eloísa como abuela matriarca de la familia imponía una serie de condiciones para que el día indicado cada nieto y nieta tuviera un regalo según su edad, y esto era verdaderamente importante porque no era lo que pedíamos sino lo que ella consideraba adecuado para nuestra edad según el año.

Mi mejor año fue en el que Goku venció a Majimbu, ese año me convertí en el vaquero explorador espacial.

Convertido en vaquero explorador espacial exploraba los lugares más prohibidos de la casa, es decir, que en realidad me dedicaba a ir a la cocina y robar comida del refrigerador sin que mi tía Suyapa se diera cuenta, o tratar de ver hacia adentro de la habitación de Eloísa para observar el altar a San Simón.

Pero algunos años recibí regalos que no quería o simplemente no recibí. Cuando sos niño la navidad es un período que empieza con el último día de clases y se extendía hasta el día en que volvían a empezar.

Eloísa siempre estaba atenta a este período y buscaba mantenernos ocupados, siempre nos involucraba en las actividades que tenían que ver con mantener bien atendido al santo. San Simón necesitaba de su provisión diaria de puros, guaro y flores. 

Entonces éramos mi primo Alejandro y yo, por ser los mayores los elegidos para hacer los mandados que tenían que ver con esta actividad vacacional. Ir a conseguir los puros y las veladoras era una de las tareas que más me gustaban, porque implicaban ir de exploración al mercado del pueblo, meternos adentro y visitar una tienda que tenía a la venta estampas de santos, veladoras con la virgen de Fátima estampada en el vaso de vidrio, puros, hierbas que no conocíamos y que poseían olores particulares, incienso, mirra, especias y veladoras de todos los colores que se necesitaran. El lugar tenía esencialmente una luz mágica que al menos yo percibía hermosa.

Cuando la señora que siempre vestía con atuendos floreados y delantales hechos a mano nos atendía, buscaba alguna excusa para quedarme observando el lugar. Jamás conversamos con ella pero debió tener historias lindas que contarnos.

Al volver con los puros y las veladoras, mi mayor fascinación era imaginar que Eloísa nos permitiría ver al santo, todo lo que queríamos era verlo de cerca. Pero ella no nos dejaba y nos contaba mil historias, que por ser niños, que al santo no le gustaban los niños, que eso no le gustaría a nuestras madres, pero por su risa cómplice nos transmitía esperanza de verlo algún día.

San Simón debía ser un súper héroe que ayudaba a Eloísa, porque a mi abuela siempre le hacía feliz hablar con él. Para navidad, mi mayor regalo era ayudarla con las tareas de atender al santo.

martes, 10 de diciembre de 2013

Un cuento de navidad para lectores suicidas (Primera parte: Santa no existe, San Simón sí y está en la habitación de Eloísa)


Santa no existe. Me di cuenta de ese pequeño detalle a temprana edad, algo no coincidía, algo estaba verdaderamente mal. Mi casa de infancia, la casa de mi madre, no tenía chimenea y las casas por las que anduve nómada en mis años de vaquero explorador espacial tampoco tenían chimenea, es decir, mis abuelas eran igual de pobres que mis padres y viceversa.

Durante casi un año, que para mí significaba escaparme constantemente de los niños que siempre me querían golpear o cuando por fin era atrapado, inventar la mejor de las historias para que mi abuela Eloísa no se enojara o fuera a la escuela a insultar a maestros y alumnos, durante ese casi año, nadie nos mencionaba al dichoso hombre anciano de barba blanca y traje rojo.

Cuando en casa de mis abuelas montábamos los árboles de navidad (árboles de navidad que quedaban mejor montados que muchas instalaciones de arte contemporáneo hondureño) el problema radicaba en cómo entretenerse hasta la noche en que por arte de magia aparecían los regalos debajo del árbol, excepto el año en el que por robarme unos cohetes (o «cuetes», en buen catracho) le tiré una braza ardiendo a uno de mis tíos y ese año el regalo fue sentir el calorcito del cinturón de mi padre.

Ninguna acción que realizáramos podía explicarnos la existencia o no del dichoso gordo, preguntábamos y nadie nos respondía con la seriedad del caso, lo cierto es que en casa de mi madre no llegaría porque ella abandonó el catolicismo por el adventismo, en casa de Francisca (madre de mi madre) jamás llegaría porque no había chimenea y la gente siempre estaba en otra cosa menos en estar pendientes de su llegada, aunque las comidas eran exquisitas esos años. Me quedaba la casa de Eloísa, a la que yo recuerdo con más cariño del que en vida le di.

Pero tampoco llegaría, aunque había un mayor esfuerzo aquí, cuando de esperarlo se trataba. Apenas iniciadas las vacaciones escolares y, mi tía Suyapa se relajaba, entonces nosotros, mis primos y yo, teníamos luz verde para emprender la búsqueda del espanto. Razón por la que nos metimos en muchos problemas, sobre todo con la vecina de atrás a la que siempre creímos que le caíamos mal porque no nos dejaba ver a su perro, Nicolas, un hermoso pastor alemán, o con las monjas de al lado porque siempre le robábamos las naranjas al árbol que ellas tenían.

La búsqueda incansable nos llevó toda la infancia y un día dejamos de hacerlo, también dejé de visitar las casa de mis abuelas, aunque extraño los años en que me escondía para ver el altar de Eloísa a San Simón, con sus hermosas flores amarillas, su puro y pachita de guaro.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Fabricio Estrada en dos fragmentos


6:23 pm (adormecido)

Todas mis ruinas conducen a Roma.
déjame ir en busca de ellas,
hacerles un museo.

Circa del 93
Amaba la poesía, esculpía aceras...
todo fue borrado por vándalos.

Circa del 98
Vi por primera vez l lluvia.
Toda nube fue saqueada por los vándalos.

Circa del 2000
La más hermosa ballena de sal
fue llevada de plaza en plaza,
hecha santuario,
amada.
Toda ella sobrevivió a los vándalos.

Circa del 2005
Vi la partición del día y la noche,
la espera glacial en la isla de los godos
y los mimos elevados a categoría de héroes.

Todas sus estatuas
fueron derribadas por los vándalos.

Circa del 2009
Vi el mar con infinita atención,
vi oleadas de piratas saqueando las costas
y los vándalos pasaron al África,
ejercieron dominio
y bebieron hasta quedar ciegos
en los bares de Hipona.

He despertado al sentir las escobillas
limpiando mi agrietada nariz.
El funcionario de aduana me pide el pasaporte.
Dormía en el estrato 4 y aparecí
-ya duchado e iluminado- bajo los fríos reflectores.

"¿De dónde es usted?
¿Para quién escribe?
¿Cuánta tierra le tomará para volver a su tierra?"

Pocos se habrán sentido más viejos que yo,
una ruina sin glorias
que conduce a la nada.

[...]

7:23 am

Mi cámara es un batiscafo
(mi corazón es ácido y tiene forma de batiscafo)

La miradas vienen de las escafandras
(mis ojos las sondean profundamente)

Mi cámara deja un rastro de burbujas
(la burbuja es un grito redondo y silencio)

Mi cámara es un pulmón
(el otro colapsó bajo presión y yace incrustado en Las Marianas)

Mi cámara es un batiscafo
(y colecciona
disecciona buzos y les saca su perla)

Mi cámara se hunde
(y blanco pálpito de anémona
envenena)










Fabricio Estrada
Sabana Grande, 1974.

martes, 3 de diciembre de 2013

La violencia como recurso creativo


Como parte de un proyecto que me encuentro trabajando, he podido escribir 16 relatos, todos parten de mi preocupación sobre el tratamiento de los desaparecidos en el país en los últimos 4 años. Algunos relatos tiene epígrafes de noticias tomadas directamente de los diarios locales, como forma también de hacer notar lo amarillista que puede llegar a ser el medio periodístico en el país.

Una tarde, casi de noche, mientras caminaba del súpermercado a mi casa y que para llegar a ésta debo caminar toda «La calle de la fuente», durante los tramos oscuros me vino la sensación de poder ser víctima, de que mi cuerpo podría quedar ahí, tirado y boca abajo.

Me quedé con esa sensación durante días y al cabo de un tiempo terminé escribiendo la escena que me había imaginado, conmigo como víctima, aquí recurro a Horacio Castellanos Moya, en el sentido de la violencia y la creación literaria, él dice que, «nadie necesita encontrarse un cuerpo descuartizado a la puerta de su casa para escribir una buena novela; nadie necesita sufrir la violenta pérdida de un ser querido para tener un tema para su próximo cuento.»

Pero al fin y al cabo acaso no es cierto que los autores latinoamericanos convivimos con la violencia, ésa que no es ficción, que leemos, que vemos en la televisión y que algunas veces nos ha tocado ver de cerca. Algunas veces me han preguntado si me gusta escribir, yo siempre contesto que no, que a nadie le gusta describir la muerte y sus símbolos, quizás algún día dejen de preguntarme eso.

Una amiga me pasa por chat en facebook un nota sobre una noticia de un diario local, ella me cuenta que apenas ayer estuvo con la víctima, que habló con él, que lo conocía y ahora está muerto y ha salido en los diarios, Honduras es un país que se resquebraja a diario y frente a nosotros. Nuestra impotencia de no poder hacer nada para cambiar esto es la que muchas veces nos sume en estados de depresión y tristeza, Honduras es un país deprimido. Dejo aquí mi relato escrito meses atrás y el link de la noticia que es mil veces más horrible:

Toma 13 

El parpadeo de Los increíbles comienza cuando todos hemos dormido. 

Amarillo 54 
Verde 78 
22 de septiembre 

¡Comamos! 

Los increíbles comienzan su parpadeo cuando ya todos hemos dormido, ellas no existen, ellas no existieron jamás, beacause… el cielo es blue y allá arriba hay un tipo con mal genio que padece de amnesia y olvidó escribir sus corazones, entonces ellas no existen. 

Amarillo 54 
Cian 17 
Viernes a las 8pm 

En la radio suenan The Beatles, la voz de McCarney está triste, John murió pensando en él, girl… ush… my girl… esto es cool y tu rostro tomó el último avión con boleto de muerte. 

Los increíbles comienzan su parpadeo cuando ya todos hemos dormido. Lo de The Beatles era sólo una excusa, en realidad lo que se pretendía era tocarle la entrepierna húmeda a la niña del vestido con pastel de cumpleaños encima, pensar, que sus 17 le sientan muy bien. 

Amarillo 54 
Azul 22 
Calle de la fuente 

Los increíbles comienzan su parpadeo. Rostro sobre el suelo, frente atravesada por un objeto no identificado que sin querer iba de prisa y en su camino no pudo esquivar al desgraciado, nariz quebrada tras impactar en el pavimento, media cuadra con su ADN haciéndole el amor. Su nombre desapareció de su bolsillo izquierdo.

*** La noticia aquí.

domingo, 1 de diciembre de 2013

La tarea de construir la nueva dirección


La retórica de Xiomara al afirmar que, "volvemos pacíficamente a las calles de donde surgimos..." es el arma más letal contra la movilización popular. Decir para no hacer, la política de la dirección de LIBRE y el FNRP es clara, no están interesados en la construcción real de un poder que pertenezca a la base.

Lo de hoy 1 de diciembre, además domingo, fue la caminata dominical de compas, amigos, de lo que sea, pero no una movilización de un partido de masas que afirma tener la capacidad de derrotar al golpismo en las calles y en las urnas. Ya lo del fraude es hasta cierto punto un asunto sin contenido, aquí estamos hablando de la oportunidad de darle coherencia a un proceso que se encamine cada vez más a la revolución, palabra profana para las direcciones.

El problema sigue siendo un asunto de dirección o el problema es que nunca hemos tenido una, quizá, el primer error del movimiento popular fue abandonar su programa y su estructura orgánica y democrática, cambiar años de lucha y construcción real por la consigna de la constituyente y el retorno de Zelaya. Hay que decir las cosas como son, la dirección del movimiento popular claudicó a Zelaya desde el principio, abandonó no sólo su programa sino los métodos tradicionales de lucha, esos que de manera natural son propios de las estructuras populares, las cosas como son, aquí el problema es que necesitamos construir esa dirección desde cero, una nueva, la actual es inservible.

Es necesario volver a la base, que desde ahí se construya el proceso, que sea desde la base que salga una dirección dispuesta a dar claridad al futuro de la resistencia, lo que se nos viene son cuatro años de duro y abierto enfrentamiento contra la maquinaria represora del estado, el país está militarizado desde hace años y no hay mecanismos tangibles sobre cómo contrarrestar en materia de seguridad lo mínimo.


José Antonio Ardón murió y el mensaje es claro, el aparato represivo no se detendrá a pensar nada, hoy ha sido un día triste, tener que haber llevado el ataúd con el cuerpo de nuestro compañero y ser testigos de la incapacidad de cuajar un camino hacia una victoria posible, a pesar de que la gente está dispuesta a la lucha, está dispuesta a dar la batalla, porque esas condiciones están dadas en Honduras donde lo único cierto es la incertidumbre la necesidad de una nueva dirección y que ésta esté supeditada a la base es hoy la primera tarea del proceso.

En ese sentido lo que todos y todas debemos entender es que, lo hacemos, militamos para eso, nos organizamos de una vez para llevar a cabo la tarea de construir esa nueva dirección y reorientamos la lucha bajo la dinámica popular, es decir, que esto nos dará un poder real en las calles o nos condenamos al fracaso.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Xiomara Castro: "Volvemos pacíficamente a las calles de donde surgimos..."


Finalmente Xiomara Castro ha hecho públicos los documentos que LIBRE tiene en su poder para demostrar que el fraude fue una realidad.

El día de ayer en la asamblea del Frente Municipal de Tegucigalpa, la discusión giró en torno a este asunto, de la que extraigo tres puntos que yo considero importantes, 1. El Frente Municipal de Tegucigalpa, llama a apoyar a los estudiantes y las mujeres en resistencia, quienes han salido a las calles para denuncia el fraude en las elecciones. 2. Emplazar a la dirigencia del FNRP y LIBRE, si no se unen a la lucha que se hagan a un lado (esto significa que si no se suman serán desconocidos). 3. Se declara el espacio del Frente Municipal de Tegucigalpa en asamblea permanente.

Pero hoy, finalmente y en voz de la propia Xiomara, escuchamos lo que se esperaba desde el primer día: "Volvemos pacíficamente a las calles de donde surgimos..." Además de hacer un llamado a la dirigencia del FNRP y de LIBRE que asuman la lucha para proteger la dignidad del pueblo hondureño.

El informe que entrega LIBRE este día finaliza con la exigencia de intervenir el TSE y el escrutamiento del resto de actas en resguardo del TSE.

Más en concreto, a partir de este momento podríamos estar frente al verdadero quiebre en la situación, el llamamiento público de Xiomara es lo que se necesitaba para que se desenmascare de una vez por todas la desmovilización de los espacios del FNRP.

No hay más qué decir, la lucha es en las calles, las instancias legales son inválidas porque se pretende negociar con un gobierno que surge como resultado del Golpe de Estado y estamos frente a una de sus tácticas para continuar en el poder. Es decir, cada una de las instituciones funcionan para que la derecha siga consumando su empresa, el quiebre económico y social de un país que ya no tiene más que darles.

La elecciones pasaron, aquellos candidatos y candidatas de LIBRE que no entiendan que no pueden pedirle a la gente en las calles que eseperen 4 años más serán barridos por su propia mano. Honduras queda entonces ante la encrucijada de la la desmovilización o la lucha permanente y las posibilidades objetivas de la construcción del proceso revolucionario, su dirigencia actual parece temer a esto, prefiere entonces la dilatación agónica de la espera para forzar una negociación con el aparato de gobierno.

Xiomara ha sido contundente: "Esta lucha apenas ha comenzado ¡No nos van a vencer jamás! Nuestro pueblo está organizado en más de 20 mil colectivos a nivel nacional para crear las redes contra el fraude... No dejaremos de luchar jamás y nunca olvidaremos los atroces crímenes de aquellos que matan de hambre a nuestro pueblo.... los vencimos en las calles y ya los vencimos en las urnas ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!"

jueves, 28 de noviembre de 2013

La última reserva moral


Los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, (UNAH), han demostrado ser la última reserva moral de la resistencia hondureña. ¿Por qué lo digo? Después de que la timorata dirigencia de LIBRE y del Frente Nacional de Resistencia Popular, (FNRP), se llamaran al silencio y luego a esperar agotar las instancias legales, tras haber recibido el tiro de gracia por parte del golpismo, ellos y ellas, estudiantes de la universidad pública, son los que han salido para dar la cara, la única cara de lucha en las calles ante el estrepitoso fraude de las últimas elecciones generales en el país.

Ximara ganó en las urnas, la gente salió y votó por LIBRE, donde no ganó fue en el conteo de los votos, donde el Tribunal Supremo Electoral (TSE) informa y ratifica en cantidades que ya perdí la cuenta de Cadenas Nacionales de televisión y radio que, Juan Orlando Hernándes, el candidato no sólo del partido en el gobierno, sino el representante de la línea más dura de la ultra derecha local es el ganador.

Xiomara comparece ante los medios recién hasta el 27 de noviembre, es decir, tres días después. Mientras no sabemos dónde ha estado metida estos tres días, los estudiantes de la UNAH han estado recibiendo toleteadas y gaseadas. Se presume que se han detenido 22 estudiantes, pero nadie hasta ahora ha dado nombres.

Zelaya brindó una conferencia de prensa el 25 de noviembre, dicha conferencia fácilmente competiría con Stand Up, y es que Zelaya no ha dejado de ser un payaso ante el pueblo, el dirigente gracioso, el que cuenta los chistes del día, el "presidente", el Comandante. Cuando en realidad es el que ahoga la lucha popular dilatando el asunto del fraude con frases como: "Yo no he dicho que es fraude, Xiomara no ha dicho que es fraude, LIBRE no ha dicho que es fraude, en todo proceso electoral hay irregularidades..." Pero, esto para Zelaya no es nuevo, él está consciente de que es la gran figura mediática de los últimos cuatro años.

Jamás le ha interesado que las masas avancen hacia la construcción de un poder real y ha quedado demostrado en varias ocasiones. Xiomara en cambio, es hasta ahora que ya empezaba a tener voz propia, comenzaba a desprenderse de la imagen de Zelaya. En su reaparición al mejor estilo rockstar, Xiomara dejó que su esposo hablara, como si el proyecto de la revolución hondureña fuera un proyecto de la familiar Zelaya Castro.

Por otro lado, el fraude termina de hundir a la izquierda hondureña, quizás en otro punto de la historia reaparezcan pero ahora no son capaces de convocar ni siquiera en frente de sus sedes, porque Zelaya ordena cada paso que dan, preguntarle a Los necios y la actividad de ayer a las 5 de la tarde, precisamente, frente a su sede y que Zelaya desmovilizó en TV. La izquierda no convoca ni a sus militantes, no moviliza ni a sus familias, cosa distinta es la Ultra Fiel y la Mega Barra, las barras de los clubes Olimpia y Real España, que anoche (27 de noviembre) empataron en el estadio nacional y el estadio completo se vistió de negro, símbolo del repudio al fraude.


Entonces es posible que las barras de fútbol sean más contundentes que millones de comunicados incendiarios de la izquierda hondureña que no estaba alineada con LIBRE pero que tampoco tienen capacidad de reacción, y la muestra de que, los que están con LIBRE están silenciados porque sus dirigentes vienen siendo manipulados por Zelaya desde hace mucho y ahora para darle dilatoria al asunto hasta poder negociar cuotas de poder en el Congreso Nacional y los ministerios ya que el fraude es irreversible. Zelaya la tiene clara y en televisión se asume en la oposición y advierte que no negociará más que con los partidos en oposición, ¿también con el Partido Liberal, de donde él viene y son cómplices del Golpe de Estado de 2009? Asumir esto en televisión con periodistas payasos y vulgares es fácil, quién dirá si cumplirá lo dicho en Globo TV.


¿Qué es lo que queda entonces? La ruta marcada por los estudiantes de la UNAH, quienes ya están logrando aglutinar y convocar a estudiantes de otras universidades públicas y privadas. Esta ruta es el cauce natural de los oprimidos y oprimidas: La lucha en las calles.

martes, 26 de noviembre de 2013

Manual de usuario para paisaje abstracto


No estoy tan seguro de que el territorio en el que me han dicho que crecí y viví hasta hoy, exista. Me han dicho que se llama Honduras y que su profundidad existe en los ojos de los desaparecidos y las desaparecidas. ¿Y estos? - me pregunté -. Nadie respondió.

Hay un vacío que se esconde entre los transeúntes de una ciudad enferma, herida de muerte. Su risa de bestia tardía para el milagro de las palomas que abrazan a Miguelito en la catedral ve cómo van cayendo los ojos de la peatonal.

Créanme, cuando reafirmo mis dientes en el frío nocturno de los fusiles del hambre y no en la poesía. «¿Qué putas es eso?» Decía mi abuela y ahora por fin he entendido el origen de su pregunta que sigue sin encontrar respuesta, muy a pesar de ella, mi abuela. Como cuando Eloísa sentía frío en el estómago por semanas de no comer.

No estoy tan convencido de que este territorio exista. He visto su mirada tibia de mujer dormida, su figura random cocinándose en un abrazo clandestino, sus pies descalzos y ligeros.

Corrió el rumor de su muerte, pero luego alguien dijo que no era cierto, que lo inventaron como inventaron la muerte de Morrison. Entonces ya no le di más play al soundtrack de la ternura infantil de sus piernas calientitas de ser amadas. This is the end... this is the end my friend, my only friend... the end... esto lo que es, es la curva de una suave brisa a las 6 de la mañana. Yes my friend, dance, dance, yeah.

Entonces, como no estoy seguro de que esto llamado Honduras exista, me he permitido hacerles un dibujito de cómo yo me lo imagino:



martes, 19 de noviembre de 2013

De los libros olvidados: ¿Qué signo es usted, niña Berta?


Debo ser honesto, de arqueólogo literario tengo lo mismo que de curar enfermos. Dicho eso, lo mejor será decir que hace como un año venía diciendo de que mis ojos necesitaban ver "¿Qué signo es usted, niña Berta?", antes de morir y ahora, no estoy diciendo que estoy preparado para morir, pero lo tengo conmigo.

La primera vez que tuve frente a mí un libro de Castellanos Moya fue el hermoso y visceral "El asco", una hermosa edición de Tusquets Editores. El libro venía con la firma de Horacio y una sobria dedicatoria a quien me lo prestó, quien, dicho sea de paso, no dudó en decir (a continuación parafrasearé a GR): Lo conocí en España, sí, nos tomamos algunas cervezas y hablamos mucho, bla, bla, bla, aquí te presto mi libro.

"¿Qué signo es usted, niña Berta?" lo encontré donde me indicó Ludwing, ahí, escondido hasta abajo de una pila de libros viejos y dañados, unos más que otros. Lo vi y el rostro se me iluminó. Sigo creyendo que los puestos de libros usados me seguirán sorprendiendo, las piezas de la literatura hondureña que he podido encontrar en estos lugares que muchas  veces se tornan oscuros me han ayudado a entender varias cosas, algunas de ellas puede ser la comprensión de nuestro imaginario literario y su riqueza, mi ubicación como autor y editor frente a nuestros ancestros inmediatos, el valor de estos libros que literalmente están agotados hace años, tantos que ya nadie los recuerda.

No cabe duda, uno comienza la lectura de "¿Qué signo es usted, niña Berta?" y rápido se da cuenta que está frente a una buena pieza literaria, frente a un autor que sabe del oficio. Horacio Castellanos Moya es hoy en día uno de los referentes más importantes de la narrativa centroamericana. "¿Qué signo es usted, niña Berta?" es una pieza bella.

Ahora, para hablarles un poco del libro, la edición que tengo por fin de "¿Qué signo es usted, niña Berta?" es de 1983, pertenece a la colección Fragua de Editorial Guaymuras, ésta es la primera reimpresión. La primera edición es de 1981, según me comenta nuestra querida María Eugenia Ramos, este libro fue publicado en el período en que Roberto Castillo estuvo al frente de Editorial Guaymuras. ¡Bingo! Fue un período interesante para el mundo editorial catracho, algunas obras muy buenas fueron publicadas en las décadas de los 80´s y 90´s.

Y la belleza apareció frente a mí para amarme, para amarla:

3

Logró asiento: sobre las llantas chanchas. Un hombre, con plante de cobrador, estaba  a su lado. A la niña Luz le tocaba ir parada; caminó hasta quedar junto al asiento de Berta. La señora no era anciana, ni demasiado gorda, pero el hombre con plante de cobrador se levantó - extrañamente - sin que pareciera que cedía el asiento. Berta se alegró: por nada del mundo se iría parada.
Tronó el primerazo. Agarró envión el bus en la bajada.
- A trabajar... - comentó la niña Luz.
- Sí - a Berta e parpadeó el pasaje que conducía a su casa.
Se zamaqueó el bus compresionando ante la curva.
- ¿A dónde me dijiste que era? - preguntó la niña Luz sujetándose firmemente del caño del asiento de adelante.
- Es una nueva agencia de publicidad - respondió Berta -. Queda casi llegando al Salvador del Mundo, en una de las calles que van de la Roosvelt a la avenida Olímpica.
- Dejame ver...
El bus enterró las llantas en la parada del puente La Vega.
- ¿Conoce el Notre Dame? - Buscó referencia Berta.
- ¿Qué es?
- Un colegio. Queda más o menos a dos cuadras abajo del Salvador del Mundo.
- ¡Ah! Ya sé.
Berta no creyó. El bus se topó: todavía un poco de gente se montó por la puerta de atrás.
- Ah pues la calle de enfrente... - desde su ventanilla, Berta divisó las casuchas que bordeaban el río; pensó en el almuerzo.
El bus bramó, agarraba impulso para subir la cuesta de la policía.
- No pude ver la novela anoche - se lamentó la niña Luz.
- ¿Cuál? - Se interesó Berta.
- "La pena". ¿Vos la ves?
Había una trabazón en la cuesta. El bus corcoveaba.
- Sí.
Berta puso la cada del que forza su memoria. Fue fácil:
- Alonso le dijo a Julia que Carlos no era su hijo...
- ¡No!
- Sí - continuó Berta -. Y Julia se puso a gritar, desesperada. Ninguno de lo dos sabía que Carlos venía llegando y que desde la otra sala los estaba escuchando.
Por fin, a violentos sobresaltos, el bus coronó la cuesta.
- ¿Y qué hizo Carlos? - preguntó la niña Luz.
- No sé. Ahí terminó el capítulo: cuando él aparece en la puerta y ellos se dan cuenta que ha oído todo lo que han dicho.
El bus no se detuvo en la siguiente parada. Iba demasiado lleno.
- ¡Lástima que no la pude ver! - Se quejó la niña Luz. Tuvimos que ir a visitar a mi sobrina, la hija de un hermano de Juan, que está enferma. Y me dio pena decirles que prendieran el televisor.
- Deberían comprar TV Guía - recomendó Berta -. Ahí sale resumido lo que va a pasar en cada telenovela toda la semana.
- No tiene gracia.
- Yo hay veces sí leo antes. No puedo aguantarme las ganas.
El bus cruzó al Mercado Cuartel velozmente. Fue a parar más adelante, para que sólo bajara gente.
- ¡Uy! Este hombre maneja como loco, exclamó la niña Luz.
- Mejor. No ve que voy algo tarde.
La niña Luz se apretujó contra Berta. Un cliente quería bajar y se había quedado retrasado. Pasó la molotera.
- ¿Y a qué horas entrás? - Preguntó la niña Luz.
- A las ocho.
- Vas temprano.
- No - explayó Berta -; Soy la única que tiene llave. Me toca abrir. Así que tengo que estar por lo menos diez minutos antes.
El bus se detuvo en el semáforo del Teatro Nacional. Berta observó la Plaza Morazán: no había tanto desparpajo como al mediodía o a las seis de la tarde; la poca gente esperaba los buses entibiándose con un tímido sol.
- ¡Sólo vos tenés llave?
- De los empleados, sí. Y don Darío y los demás ejecutivos llegan más tarde. Además tengo que tomar otro bus.
- ¿La 101?
- Ajá.
El bus avanzaba lentamente, aún repleto.
- ¿Y tu hermana? - preguntó la niña Luz.
- Ni me la mencione.
- ¿Por qué? ¿Que se han peleado?
- Por ella es que voy tarde: sabía que este viernes tengo un almuerzo con los de la oficina y se metió al baño antes que yo, para atrasarme.
- ¿Qué celebran?
- Se va el jefe de ventas. Él es mexicano, de esa gente con plata. Y ya se va del todo a su país.
Salió espantado el bus de la esquina del correo. Berta notó que la niña Luz se preparaba.
- ¿Usted también se baja aquí?
- Ajá.
- Tenga cuidado si va a andar aquí en el centro - se apresuró a aconsejar Berta -. Va a estar peligroso. Mi papá leyó en el diario que va a haber relajo con la gente de Catedral.
- ¿De veras?
- Ajá... a ver cuándo se acaban todos estos relajos - comentó Berta -. Casi todas las semanas se toman una iglesia. Ya no hay respeto.
- No ves que los están matando en el campo, niña. Es lo menos que pueden hacer - dijo la niña Luz -. Y mientras se abría paso hacia la puerta, pensó en lo que decía su hijo Juancito: "Las secretarias son reaccionarias".

domingo, 17 de noviembre de 2013

Balam Rodrigo en dos fragmentos (segunda parte)


Hipótesis del hombre roto

A lo lejos, el amante de Kervala
gime por amor
bajo los astros olvidados
de la noche,
los niños ciegos de Da Ňang
ríen a carcajadas
mientras arrancan alas
a los pájaros de octubre,
y el mulato gris del Mato Grosso
llena con rocas de sal
la boca de un jaguar ungido
de muerte.

Dijo el anciano de Corinto
bajo el almendro:

Si pudieran volver de Ítaca
lo barcos,
y los huesos del águila
crecieran nuevamente en nuestros brazos,
entonces,
volveríamos a ser hombres.

[...]

Decápoda voz

He aquí la profundidad abismal
de la página en blanco:

El sedimento silábico de sus fonemas
decanta su sentido hacia el fondo de tus ojos

Un renglón inexistente sostiene una línea
–ésta– tajada por los bordes.

Más abajo del filo de este abismo
la orilla del sentido y del descenso
la caída libre del agua y la nada
en donde escribo estos apuntes.

El límite en el que tu mano sostiene
este rectángulo de muerto mar
el blanco –o azulado– cubo apresado
por tus cinco tentáculos  –quizá diez–
y las cuatro líneas unidas por el vocablo
vértice, crean las fronteras del mundo.
Si decantas esta hoja, si la inclinas a babor
por los costados caerá agua de mar
y escucharás el sonido:
He aquí el charco –albino, quizá índigo–
donde aterrizan estos signos
nombrados o lamidos por tu lengua
al menos esta vez.

Lo has hecho:
                        Ya.














Balam Rodrigo
Chiapas, 1974.

domingo, 10 de noviembre de 2013

90 (breve antología poética)


90 (breve antología poética), es una muestra del trabajo de poetas emergentes en Xelajú, Guatemala. Tuve el gustazo de conocerlos y conocerlas, de estar con este grupo hermoso, todos nacidos de 1990 hacia acá, una de las cosas maravillosas que la poesía te puede dar es ver cómo surgen propuestas honestas y maravillosas que te sorprenden con su luz.

«Cada poema siempre será una posibilidad, una apuesta que muchas veces se pierde, pero eso sí, cada vez que nace un poeta, que nace un poema, la vida se renueva, 90 es eso, una forma de entender que no todo se ha perdido, acá seis nuevos poetas llenos de inocencia pero no de ingenuidad, acá una nueva frontera, un nuevo territorio, nuevas energías se reúnen frente al fuego de la palabra, una nueva fuerza poética de Xelajú nace frente a nosotros.»

Marvin García


Isabel Rosales
(1996)

Instructivo

Te negaré abrazos
te escupiré en el rostro
a lo mejor te ignore
sólo porque eres mi amigo
y no tenemos manual

Juan Chó
(1995)

Estado de huelga temporal

Tomó asiento
me vio a los ojos
entregó el último temblor
se volvió de bronce
un monumento a la intransigencia

David Rosales
(1994)

La última noche del mundo

Si esta es la última noche
que sea tu voz
la que marchite mi silencio

Si éste es el fin
que sea tu nombre
mi última palabra

Si este es mi último día
que sean tus ojos
mi noche

Marco Montes
(1993)

Artesano

Modernismo le llaman
al asesino que cortó sus manos
así le llaman

Manuel Rodas
(1992)


La travesía a lo inesperado inció
poemas
canciones
citas
globos
chocolates
dulces
flores
cenas
ilusiones
promesas
sonrisas
miradas desnudas
tanta fórmula
para un rebuscado


Pablo Morales
(1992)

Duende

El séptimo metartasiano
adolece el alunizaje
cuando por la reja
se escabullía el más intrépido de los duendes
tratando de endulzar
el corazón de tu oído
para así entrar por la ventana de tus lentes



sábado, 2 de noviembre de 2013

Los lugares comunes son siempre los más bellos


A Sandy

El año pasado preparaba un artículo que lleva como título el pomposo "Los 20 años de El silencio", mi afán caifanero me hizo escribir la nota, pero nunca la publiqué, hace unos días una amiga me hablaba en facebook sobre la posible fiesta de cumpleaños para otra amiga en común, me doy cuenta que Sandy nació el 2 de noviembre y recordé por alguna razón extraña el artículo, se lo comenté a Gabriela y terminé convenciéndome de publicar, si bien no toda la nota, al menos la parte que corresponde a la descripción de la portada de "El silencio" de Caifanes de 1992, disco que este año pues cumplió 21 añitos de haber visto la luz.

Sin ánimos de joderlos tanto les dejo el fragmento correspondiente a la portada de "El silencio" y otro día les hablo de los 14 tracks de este maravilloso disco:  

[...hablar de El silencio hoy en día se convierte en un remontar de una historia que se ahoga en el latido de un volcán en 1994, pero alejándose de los detalles fatalistas es necesario abordar los colores que circundan en esta pieza invaluable para la historia que compartimos con México por rasgos ancestrales. Finalmente hermanos de sangre.

La mítica cubierta del disco se convierte en el diálogo de una colectividad, con sus símbolos, arriba, los ojos cerrados de una de las primeras imágenes de la virgen de Guadalupe, aquí hay que detenerse un rato: la virgen de Guadalupe es la recodificación por parte del catolicismo de la diosa madre, la madre protectora. En un relato que me contaron, se dice que Ix´chel protege a sus hijos y les regala flores, curiosamente la virgen de Guadalupe se le presenta a Juan Diego o Cuauhtlatoatzin que significa "el águila que habla" en idioma náhuatl y le ordena que corte rosas y se las lleve al obispo Juan de Zumárraga y le diga que en el cerro de Tepeyac desea que le hagan su templo. Guadalupe es personificada como una mujer de rasgos indígenas, mayas-aztecas, con este hecho la iglesia católica termina de ponerle la tapa a la evangelización de las etnias mexicanas y les arrebata a su madre original y se las cambia por una María hebrea transmutada en una mujer más parecida a los futuros devotos en color de piel y contextura física. Ix´chel, la blanca, la madre protectora.

En medio, la nariz y los pómulos de un azteca, la conexión con lo ancestral, la conexión con la raíz, con el motor de la vida. La composición de esta segunda imagen es el intento de volver a lo desconocido pero a la vez a la fuerza violenta que implicó la colonización en nuestra América.

Finalmente y en la búsqueda de la identidad, la boca de una calaca del día de muertos, celebración que implica varias cosas, primero, el viaje a la otra vida, el cruce al mundo de los espíritus y la conexión con el mundo de los vivos. Esta celebración, en la actualidad, es la pura combinación del imaginario simbólico de los aztecas y mayas con el catolicismo.

El día de muertos que se celebra cada 2 de noviembre, es de origen prehispánico, la llegada de la colonia española hizo que la celebración sufriera cambios, el sincretismo que se dio producto de la imposición cultural fue en relación al contenido de la celebración, pero sigue conservando grandes rasgos de la tradición original.

Así, el rostro que finalmente componen estas tres imágenes no son más que el movimiento de una cultura completamente viva a través de su tradición oral, su música y su arte, sus símbolos religiosos de antes, durante y después de la invasión de los españoles, termina siendo rodeado por el contorno de una imagen reconocida mundialmente, la tradicional virgen católica parada sobre la luna, otra vez, el reconocimiento de la madre protectora, Ix´chel y el detalle superior que incluye dos brazos entrelazados sangrando de heridas de crucifixión y al fondo la cruz, símbolo de la religiosidad católica.]

jueves, 31 de octubre de 2013

Terror en track n° 3

El desasosiego, el miedo, el espanto que la muerte nos puede llegar a provocar es un lugar común que ha sido abordado desde la música, hay tres temas, que en lo personal, creo que contienen los elementos necesarios que una verdadera historia de terror tiene implícitos, fuera de la ficción hollywoodense que insiste en llenar nuestras pantallas de tv de sangre y vísceras, la muerte es real y cotidiana es sus formas más violentas:



"El día que apagaron la luz" de Sui Generis, la contemplación del genocidio en Argentina, provocado por los militares durante las décadas de 1960, 1970 y 1980.


"Transparencias" de la banda mexicana de rock progresivo Flüght, alcanza su punto alto en el minuto 14:13, un ejemplo de desasosiego, de ansiedad que se precipita sobre la boca del estómago y escapa en vómito repentino para dejarnos vacíos y con la sensación de haber vivido una experiencia aterradora, que la vida se escapa al ritmo del sintetizador cada vez más pronunciado al final de la canción.

Me recuerda a las películas mudas de terror de la década de los años 20´s.


Finalmente la alta factura visual en "Mermaid sashimi" de Juan Son, el juego mitológico y lo moderno se combinan perfectos en él, lo bizarro como elemento estético en la historia de una sirena que escapa de ser comida con la complicidad infantil, si eso no es bizarro no sé qué lo es.

Una pequeña probadita del espanto de escapar a la muerte y la metáfora de cómo todos y todas, cotidianamente, escapamos de ser devorados.

lunes, 28 de octubre de 2013

Yo también conocí a Sosa


Llegó una mañana a mi colegio, nos salvó de recibir la clase de historia de Honduras, esa clase era una mierda, no había nada qué hacer con ella. Recuerdo bien que nos metieron a todos en el auditorio del colegio y frente a nosotros en una mesa con un ridículo florero, estaban sentados dos señores raros y la maestra de español.

Debo confesar que a mis 13 lo único que sabía de Sosa era que mi padre lo mencionaba siempre, y de Rolla, de ella no había escuchado nada, pero por su acento supe que fijo conocía a Maradona.

Sarita habló un rato luego de la presentación de la maestra que desde mi asiento noté que estaba nerviosa, Sosa la veía con cara de fastidio, ella (la maestra) lo miraba a él como si tuviera frente a ella a dios. ¡Ah! ...ahí entendí lo que significaba estar frente a tu ídolo, aunque mi madre siempre dijo que adorar ídolos era pecado, que estaba en la biblia, yo respondí algunos años después comprándome "El nervio del volcán".

Mientras la dulce Sara Rolla hablaba de no sé qué, quizás decía que Sosa era el Supersaiyajin de la poesía catracha, a mí eso no me importaba, y es que las piernas de una de mis compañeras me tenían muy entretenido, en esas condiciones qué importa que los pobres sean muchos.

Luego de un rato, el maistro se levantó tranquilo, con mucha paciencia avanzó hasta el micrófono y comenzó a leer con soltura algunos poemas, no dejé de verle por eso las piernas a mi compañera, pero puse atención, la necesaria para luego en la tarde que llegara mi padre decirle que conocí al tal Sosa, que lo habían llevado a mi colegio, que el señor leyó y se fue a la mierda sin decirnos nada más.

Así fue como lo conocí.

A como dé lugar pudren al hombre en vida,
le dibujan a pulso
las amplias palideces de los asesinados
y lo encierran en el infinito.

Por eso
he decidido – dulcemente –
                   – mortalmente –

construir
con todas mis canciones
un puente interminable hacia la dignidad, para que pasen,

uno por uno,
los hombres humillados de la Tierra.

Dibujo a pulso / Un mundo para todos dividido / 1971

lunes, 7 de octubre de 2013

La generación del fin del mundo


[Imagen tomada de otroLunes.com]

Ha salido un avance de "Poesía comprometida centroamericana", en la Revista hispanoamericana de cultura otroLunes y leyendo la presentación del proyecto, texto escrito por Antonio Cienfuegos, tomo mis apuntes personales, por ejemplo que a los que hemos sido incluidos (y quizás falten más por incluir) nos llamen, «la generación del fin del mundo», y ¿qué les digo?, soy un eterno disidente y no creo en el termino «generación», aunque el texto argumenta bien el por qué, pero, hay que decir que es un termino además muy usado cuando se han puesto a hacer los periodos históricos de la literatura.

El texto es interesante, aborda mucho de lo que personalmente pienso del paisaje en el que escribimos, tan lleno de violencia, tan lleno de miseria, tan lleno de odio, tan lleno de muerte, tan llenito de nosotros. «La generación del fin del mundo» es este reconocimiento mutuo en el hecho de que vivimos en condiciones en las que cualquiera de nosotros y nosotras podría haber sido miembro de una pandilla, narco, militar o político practicante ortodoxo en incluso hasta pro Roma.

Aquí es donde radica la sensación de estar todos hablando el mismo lenguaje y esa idea absurda de las fronteras queda al descubierto una vez más como uno de los mejores inventos de la modernidad y la explotación actual de nuestro territorio común.

Pero como prefiero no escribir tanta mierda para no aburrirlos les dejaré los enlaces correspondientes:

La generación del fin del mundo por Antonio Cienfuegos.









martes, 1 de octubre de 2013

Balam Rodrigo en dos fragmentos (primera parte)


[esbozo de un poema apócrifo escrito en papel de estraza entre la frontera # 158, colonia roma, y una fonda de caldos en la colonia doctores, año de Dios del dos mil dos o dos mil tres]

para los habitantes de la "lópez mérida": don leonel (mi tío), leonel arturo ("el chino"), don manfredo, y leoncio

[...] estoy el cuerpo en frontera # 158, col. roma,
sastrería "lópez mérida", atrincherados la nostalgia
y el terco corazón entre las viejas y las nuevas telas,
sitiado por pedazos de sombra zurcidos a los ojos
con hilos de nostalgia y agujas de silencio;
la greda pinta su raya en el casimir de la memoria
y la cinta métrica mide mide los latidos junto a la escuadra
que tiene esquinas pero no manzanas;
los afilados dedos de mi tío, don leonel, trabajan
y zurcen los lienzos del relámpago y su trueno
que tarda siglos en quitarse en los oídos;
"está lloviendo", le digo, y, "huele a tierra mojada"
- adelanto mi empolvada lengua sobre la mesa -;
respira hondo don leonel, que pétreo y arcano
me responde: "aquí la ciudad no huele a tierra,
aquí la lluvia y la vida son la gran diabla y apestan
las muy mierdas"; más allá del banco atermitado
en el que monto y trato de domar los númenes
que la tarde exprime desde el sucio trapo de las nubes,
cifro con lápiz las medidas de la palabra que se yergue
al fondo de las máquinas para hacer con ellas un traje vivo
a la medida de la voz, hoja que es toda andrajos ya;
y así, cosida a los orines que arrastran las aguas
por grietas y banquetas, rompo mi lengua en esquirlas
y remiendo mis labios para que no se escape más;
y aquí, y sólo aquí, en estas cuatro paredes del taller
que hacen el mundo - peliédrico y anguloso
como la calle, entraña abierta que deja su inmundicia
a la intemperie - escribo para solaz de ángeles
y pájaros ahogados; no bien tose don manfredo
- el sastre maestro - y levanta los ojos ya gastados
pero el ir y venir desde la tela de los pensamientos
que giran sobre su casa en tacubaya, hasta volver
a las fauces de la roma, y dice, revirando la voz
por un momento: "aquí zurcimos hoyos, cosemos luz
y trabajamos hasta que el sol - botón de argento vivo -
se mete en los ojales de la muerte y el insomnio";
alfil parapetado atrás del muro de la "singer",
y en tanto apura valencianas e invisibles puntadas,
(h)ojea y espeta leoncio: "la revista claroscuro
publica buenas fotos en blanco y negro" (sé yo
cuando le miro que ha cortado con la risa
un par de íconos que guarda entre las telas);
aquí jamás ha estado el sur tan más cercano y más
dentro de los ojos: en la pared palpita un almanaque
chapín que nota al pie nos dice: impreso en la ciudad
de tecún umán, guatemala, c.a. ; sobre la mesa
un cadáver inglés muy casimir revela senda postal
del lago atitlán y sus cántaros azules; (el rumor
de la frontera y su garganta extranjera nos susurran
al oído la más saudosa voz: sololá); aletea de bruces
la lengua de mi tío: "oí vos, pelón, el santo de esquipulas
lo cura todo, deberías de ir"; y yo escribo en el aire:
locura todo, mientras recuerdo los rezos y murmullos:
"caldo de zopilote para los locos, lagañas de perro
pa´ver los espíritus del otro mundo, pezuñas
de tepezcuintle pa´l mal de parto y pa´la muinas";
luego la sastre voz de quien ha sido peregrino
en esquipulas: "allá tenés que hilvanar mucho camino",
y, "es muy buenísimo el tan santo, aunque muy agrio
es el tal peregrinar"; enhebro las venas y la sangre
a través del ojo de la aguja por el que pasa esta ciudad
y sus historias, y atiza otras lenguas don leones:
"javier solís era vecino nuestro, vivía a la vuelta
de la casa en tacubaya y no lo soltábamos
hasta que nos cantaba esa canción (y silba y tararea:
"payaso, soy un triste payaso...") con él fuimos bolos
varias veces, y ya ensalmados con su voz, caíamos
al abismo de los tragos y dormíamos en las banquetas
al igual que pájaros entre las ramas que columpia
el viento"; guardo esa voz y el índigo alfabeto
de mi tío: y sé que aquí todos somos dos o tres
o cuatro o más tristes payasos cantando en un anfiteatro
en el que hablamos cadáveres de una patria ya muerta
y lejana; languidece el día y yo anhelo mi "cama":
resortes de cartón que espera la enésima caída
de mis huesos en la esquina del taller y buscan envolver
mi cuerpo entre sábanas de sueño y celulosa;
"en este colchón han pernoctado varios famosos
a quienes el suelo no incomoda"; se despiden leoncio
y don manfredo mientras el manto de la noche
se desteje: "bajá la cortina", y, luego
de un hachazo de respiros, "en tapachula jugaba
el gran «poeta de la zurda» ¡qué chapín tan más
jugadorazo, qué madrazos de gol sacaba de la pierna
chueca!"; trato de remendar los odres del tiempo
al hilvanar los despojos de aquellos días;
continuamos la platica con un dedal un ramo
de alfileres bajo la lengua que sonámbula repite
los mismos coros de la "singer" (callan las sombras
y redobla un eco sin remedio: "tac - trac, tac - trac,
tac - trac, tac - trac - trac - trac"; - nos visita ya
y nos besa la epilepsia núbil de la noche -;
apenas cierro los ojos, amanece: "abrí la cortina"
y, "si no abrió «el yucateco», nos vamos a los caldos
de huacal"; derramo la última gota de sueño
de mis párpados en tanto escuchamos el "fotógrafo"
y bebemos las primeras letras del fútbol: el "esto",
y el aquello; látigos de polvo apuran el tiempo
y otra vez posa la tarde su terrible garra sobre nosotros:
son ya las cuatro, y es hora de comer; "bajá
la cortina y poné el candado"; la tarde numerosa
lo ciega y lo zurce todo con su hierro; salimos
a la calle, cruzamos av. cuauhtémoc, y arrastramos
el hambre hasta llegar al restorán "el yucateco",
que no abrió; jalamos de nuevo el estómago
y los perros restorcidos de la entraña hasta los caldos
del "tío pedro", donde entramos; (llora una famélica
mujer a espaldas de la mesa, anémica y plañidera
a la que vi el enjunto y parco rostro jamás); entre huacales
y tortillas - caídos soles en el tiznado cielo mortal -
afilo este pedazo de niebla escrito a jirones en papel
de estraza, abismo estas páginas desleídas
y perfumadas con el olor de la cebolla y el cilantro
al igual que mi estómago que ambula
como un perro hambriento en la doctores del domingo,
tan oblicua y ajetreada y tan dura e indómita
como el mesero y los comensales, hasta que vuelve
otra vez mi espíritu a la mesa una vez servido mi caldo,
y entonces me pregunta don leonel: "¿qué tanto escribís?";
y yo en el fondo quiero decirle que intento ser
aquel poeta, el gran «poeta de la zurda»,
ése que jugaba fútbol en los llaneros de malacatán
en guatemala y en los del "córdova" en tapachula;
pero bien sé yo que izquierdos no tengo ni el corazón
ni la pierna, aunque muerdo en el aire un ala
y hundo la cuchara de los ojos en esta humeante
página sin plato en la que cifro para mis más dentros:
"quien remoja la lengua y el corazón entre las llamas
del silencio y no se agüita, ni se queja, y quien procura
sólo vivir para las letras sorteando el hambre y los
inciertos rigores y tormentos del poema - de la vida -,
ése, el poeta: el que juega con la palabra de la más
abzurda lengua"; (y ya le paro aquí con mi sermón
- zurdo lector que vas desde la izquierda letra a la derecha -
mientras exprimo un gordo limón sobre mi caldo
y me zampo un monolítico taco de sal con aguacate) [...]

[...]

[antiícaro]

antiícaro, no quise volar, sino caer;
por eso escribo, para dejar de soñar,
para dejar el vuelo a los pájaros
y a la memoria; pero heme aquí
con luengas alas urdidas en el polvo
del sueño y ataviadas con el plumaje
del tiempo sin el tiempo; por eso escribo,
para caer y apuntalar con estas letras
mi cuerpo y forzarlo a descender
en esta página, tatuada ya por el peso
todo de mi sangre; y así, desleído
y cercenadas mis alas con el filo
de tus párpados, yace mi cuerpo
desangrado entre renglones, caído,
terrestre, soberbio; y aún señalado
por el dédalo de Dios y la niña de tus ojos
que trazan mi destino, antiícaro,
no quieres tú volar, sino leer.













Balam Rodrigo
Chiapas, 1974.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Montserrath Artavia en dos fragmentos


En construcción

Que a las tres de la tarde
despierte la malicia
detrás de una ventana sin cortinas
Dejemos la mesura
para la habitación de las visitas
la vergüenza al cuidado de los niños

Y vos
y yo
cobrémonos
las deudas de la casa
hasta que se desplome el edificio

[...]

Transporte público

Despertarme a segundos de la última parada
quiero tener pretexto para olvidar mis cosas
encima del espacio apresurado
Decí mi nombre
incrédulo
de oírse tantas veces pasajero
Y dame un sobresalto
como vuelco de bache
en el que caiga en cuenta
que en todas direcciones
no queda más camino que ir a casa












Montserrath Artavia
San Ramón, 1982.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Daniel Matul en dos fragmentos



Noche de ronda

Desde entonces,
salgo de mi país,
ilegalmente,
en busca
de una planta
medicinal,
un hongo,
una rama,
un beso,
una sola
mirada
que limpie el mar,
restaure
la ternura
y sane
a los búhos
enfermos
de mi alma.

[...]

Manifestación pública

Hay una manifestación pública
creciendo, siempre, entre tus ojos.

El agua,
los insectos,
los árboles,
el pan,
el aire,
las naranjas,
los besos,
y el mar,
agitando
sus lentas pancartas
olvidadas.











Daniel Matul
Xelajú, 1971.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Berona Teomitzi en dos fragmentos



Habitada

Yo quisiera ser un ave, yo quisiera ser el sol
yo quisiera ser un ave, yo quisiera ser el sol.
Amarillo es el canario y Rosita mi abuelita
Amarillo es el canario y Rosita mi abuelita.
Y así cantando espero vida cambie su color
y así cantando espero vida cambie su color.
Ampersan / Colores

Vieja
tu "corona de Cristo" ha florecido
perfora mi corazón
o algún desgraciado distraído
Vieja
hemos pintado todas las paredes
más tu recuerdo no se borra
se adhiere a las estrellas
que decoran la azotea
La cocina aún huele a tu café con canela
tu pasitos aún resuenan en las escaleras
siempre quiero subirlas
"hay que soñar alto", decías...
mujer indómita, mujer fugaz
me enseñaste palabras desconocidas
ésas que sólo tienen significado
cuando se abrazan
Tu habitación es un nido de pájaros mudos
¿quién olvidar los vivido Vieja
si de eso estamos construidos?
Aquí donde le rezabas a tus santos
ahora se escuchan melodías demoníacas
donde hacías tu punto de cruz
cruzan mis pensamientos
revolotean
emigran lisonjeros

He crecido Vieja
cada vez somos más
cada vez más
se riega nuestra sangre
sobre la tierra

Vieja
todos los domingos ibas a la iglesia
enlutada como mi alma de pies a cabeza
ahora algún borracho bautiza tu acera
ahora algún sacerdote trunca la inocencia
ahora los representantes del cielo
promueven la guerra
Vos renunciaste a este mundo
pero tu mundo se quedó en esta casa
se cerraron con tus ojos las ventanas
ya nadie juega con pólvora en tu calle
ya no hay gritos de niños
sólo latas vacías
sólo el mundo y yo

Vieja
hoy compré un dulce
de esos que me regalabas
cuando niña para no llorar más
para hacer de esta estancia
algo menos agrio
para saborear un poco
tu ausencia

Hoy por fin el sol ha salido
las cerraduras se han abierto
no te aflijas Vieja
yo riego la "corona de Cristo"
hasta que nuestras raíces
te alcancen.

[...]

A la velocidad de los versos

El cáncer del tiempo nos está devorando. Nuestros héroes se han matado o están matándose. Así que el héroe no es el tiempo, sino la intemporalidad. Debemos marcar el paso, en las filas cerradas, hacia la prisión de la muerte. No hay escapatoria. El tiempo no va a cambiar.
Henry Miller / Trópico de cáncer

En la silla eléctrica
deberían sentarse los
traidores, esos sucios
tiranos regordetes
que sólo deben sollozar en los baños
que sodomizan las palabras
con sus sandeces
que sólo saben sacarse el sudor
con asalariados billetes
que nos dejan solos en los barrotes
de una cárcel
en los tranvías inseguros
en el sol ardiente del asfalto pidiendo limosna
el amor es vendido a putas
putas las horas sin amor

En la silla eléctrica
deberían freír su cerebro
regalarle salud a los niños
en lugar de zozobras
de sobras, de misiles, de miseria,
de sangre

En la silla eléctrica
deberíamos sentarlos a la fuerza
taparles bien la boca
para que sus lenguas venenosas
de serpiente
no sacrifiquen más nuestras alegrías
no vendan más nuestras tierras
no silencien más nuestras voces
pues si ellos apuntan con salvajismo
en nuestras sienes
arrojemos al cesto de basura
al "humanismo"
saquemos de nuestra alma
el valor de los ancestros
pisoteemos sus imposiciones
sus frases sin sentido
que sólo dejan
surcos de sal en nuestros rostros
que el azadón arranque sus cabezas de raíz
que la poesía sea un arma de calibre peligroso
que la poesía sea veneno
que la poesía sea protesta
que sea pasamontañas
que sea silla eléctrica.










Berona Teomitzi
Chiapas, 1986.