martes, 7 de mayo de 2013

La libertad de creer




Si partimos de que Honduras es un país con una diversidad riquísima, entonces, podríamos plantearnos hacer algo con ella que no sea lo de siempre, maltratarla.

Esta valoración me surge después de haber asistido a la lectura de la ponencia de Jessica Isla, una de las referentes más importantes en la actualidad para la construcción literaria del país. Su participación se trató sobre la literatura hecha por mujeres tras el Golpe de Estado de 2009 en Honduras. .

Somos escritores del miedo, retratamos el dolor y la penumbra del país en nuestras obras o pasamos de lejos, el punto intermedio no existe. Los escenarios han cambiado abismalmente, de las obras no se dice nada, de los autores los chismes de telenovela catracha.

Si nos detenemos a ver los últimos diez años de movilización permanente y contar las muertes desde 2003 a la actualidad cabríamos todos en la cantidad exacta de páginas de Así me acusaron. Quizás.

Pero si hay que decir la verdad, hay que decir que hay un punto de partida en la última década de participación social, la ruptura de la paciencia, las primeras movilizaciones magisteriales del 2002, el hasta aquí de la masa popular al gobierno de Maduro y el desmantelamiento de la verja en los bajos del Congreso Nacional.

¿Qué significaba esa simple verja? ¿Era sólo una verja o un símbolo de restricción del gobierno de Maduro? El magisterio la tuvo clara, rompiendo la verja, saltando la autoridad de un gobierno que agudizaba la crisis del país hasta puntos en ese momento impensables, el deseo de decirle en su cara al gobierno, de que el mar de gentes era libre de llegar hasta donde quisiera, por eso la ruptura de la verja, la cosa era romper el símbolo y avanzar.

Hacia finales de 2003 el hervidero popular era otra cosa. Agosto sería el punto de quiebre, la capital sitiada, militares que no pudieron contener la certeza de un pueblo que amenazó con incendiar el Congreso Nacional y que hizo que el gobierno de Maduro se tambaleara. El 26 de agosto sería entonces el inicio de la organización coherente del imaginario de alzadas populares del país.

Vamos a ahorrarnos las siglas pero no los hechos. Luego de eso, el 2004 fue un año de más debate, de configuración del escenario y de un enriquecer el planteamiento político surgido en 2003. Está bien, pero nos estancamos en un vacío casi de estructura. Debido a esto es que el 2005 nos sorprende a todos metidos en las elecciones y la discusión electoral fue un parte aguas, algunos habíamos pasado a ser traidores populares y otros mantenían una “elegancia” para sostener su hegemonía sobre las estructuras colectivas.

2006 fue un año de huecos ideológicos y falta de coordinación general, de palos y gases, de muerte y miedo, además fue el primer año del gobierno de Zelaya. En 2007 surgen los primeros paros cívicos, en abril, 5 zonas fueron reprimidas por el gobierno de Zelaya y en julio la cantidad se intensificó, la brutalidad también. Entonces podemos decir que los primeros dos años del gobierno de Manuel Zelaya, ahora héroe nacional, estuvieron llenos de muerte, de terror, de gases lacrimógenos y mucho toletazo.

Luego vino la firma de la ALBA, vinieron las negociaciones con Venezuela, el coqueteo con los sectores populares, el romance y la boda. Una novia que no dudo en entregarse. Los tractores para el Aguán y la matrícula gratis junto a la mejora del bono estudiantil, el aumento pírrico al salario mínimo y algunas mejoras en el sistema de salud, bajaron los combustibles, se estabilizó la canasta básica y se santificó a Chávez. La única deuda entonces fue el hecho de no resolver el tema del genocidio campesino, eh Mel.

Pero por qué me adelanto si para resolver los muertos estaba la cuarta urna y el Golpe de Estado, el Golpe de Estado y la Resistencia popular, la Resistencia popular y la Consituyente, la Constituyente y la pijama del Comandante, la pijama del Comandante y el 5 de julio, el 5 de julio y la muerte nos asustó a todos en medio de la incertidumbre que provocaba no estar seguros en la trinchera popular.

El 5 de julio aquella periodista venezolana le preguntaba al Comandante:
-¿Compañero presidente, tiene usted algo qué decirle al pueblo hondureño en resistencia en los alrededores del Toncontín?
 Él respondía con la altura debida:
-Compañera periodista, yo sólo quiero decirle al pueblo hondureño en resistencia, que si en este momento tuviera un paracaídas, me lanzaba, ¿correcto?

Por cierto, murió Isis Obed y hoy en día de su caso no supimos nada, de su familia tampoco, pero aún de vez en cuando se suele ver su rostro como vocalista de alguna banda punk.

Entonces llegó septiembre y con él, el retorno de “V” (entiéndase por “V” la palabra Vaquero, nos vamos a ahorrar letras por eso de la crisis). Las elecciones en medio de todo el descontento popular el FNRP llamaba a no votar, Carlos H retiró su candidatura y al menos algo de decencia teníamos en esos días.

En noviembre de ese año ganó Lobo las elecciones generales del país y el día de su toma de posesión le concede salir del país a “V”. La televisión lo transmitió, algunas revoluciones si han sido televisadas. RD sería el destino, así que el Caribe siempre es seductor hasta para el exilio.

Cuando por fin superamos toda la novelita romántica del Pacto Guaymuras y la intervención de la Comunidad Internacional pasó a ser oficialmente lo que ya era: punto negro en la nota roja de la agenda regional, entonces y sólo entonces a “V” la historia le daba su lugar. Supongo que cuando muera también alguien se lo pondrá colgado como medallita de santo así como han hecho con Chávez, no Julio César, el boxeador, sino el presi que murió de cáncer que los gringos le implantaron a través de un chip, perdón por la frivolidad.

El caso es que “V” regresó y junto con su esposa, que lo anhelaba a su lado, comenzaron a liderar la manada, pensaron en herramientas tecnológicas a la altura de los enemigos, ni Lucas pensaría en tanta ciencia ficción junta, al punto de la religiosidad.

Pero si así fuera quizás no estaría tan mal la cosa, un día de estos sería posible que Manuel Flores se me apareciera en una visión para curarme de alguna gripe o para encomendarme la misión de escribir cosas serias y no esta pendejada, el caso es que a Manuel le harían altares con flores y le rezarían y todos seríamos felices con nuestro gurú de la libertad, al menos yo iría a rezar para que le ministerio de cultura no lo ocupe Padilla Sunseri.

Recuerden que esto no ha terminado, estamos sólo en las marchas de pregón como las del Nazareno que curaba enfermos con sólo tocar sus ropas, de la misma manera “V” va a los 1 de mayo y forma con la mara, la saluda, se toma foticos pal facebook y firma autógrafos.

Amén señores, por la libertad de creer…


3 comentarios:

Lourdes Soto dijo...

Una realidad oscura que hacen tus letras muy deliciosas aunque amargan... me encanto.

Anarella Vélez dijo...

"No se tome la vida demasiado en serio; nunca saldrá usted vivo de ella."

Ale Guadamuz dijo...

Excelente, me ha Fascinado... Cargadísimo de realidad.